Vuelos con escalas o sin escalas

Vuelo con o sin escalas: ¿cuál es mejor?

Aunque la aviación low cost ha revolucionado el mundo de los viajes en avión, hay algo que no cambia: las escalas. ¿Es preferible un vuelo directo o haciendo escala? Según tu origen y destino tendrás más opciones donde elegir, pero cuando partimos de grandes ciudades es fácil encontrar las dos opciones. Puedes buscar la opinión de Travelgenio y  hacerte una idea de lo que te espera, nosotros lo hemos hecho y a continuación te explicamos los pros y contras de los vuelos directos y los vuelos con escala.

Vuelos directos: más rápido... ¿y más caro?

Sin lugar a dudas, la razón principal por la que elegiremos un vuelo directo es porque el tiempo de viaje se reduce considerablemente. No solo nos subimos al avión y aterrizamos directamente en el destino de nuestro viaje, también nos ahorramos las eternas esperas en el aeropuerto y los muchos trámites que hay que hacer antes de subir al avión: facturar maletas, pasar los controles de seguridad o la eterna espera para embarcar... Solo tendrás que pasar por ellos una vez en todo el viaje y eso es algo que se agradece.

Por supuesto, llegarás antes y también se elimina el riesgo de perder el enlace. El único problema que puede aparecer es que el avión parta con demora, pero muchas veces este retraso se recupera en el aire. Eso sí, los vuelos directos tienen una pequeña contra: generalmente, un vuelo sin escalas suele ser algo más caro que si añadimos una escala, así que está en tu mano decidir si prefieres pagar un poco más o seleccionar la opción de que a la hora de buscarlo solo aparezcan los vuelos directos.

Vuelos con escalas: ¿qué hago en el aeropuerto?

Si tenemos la opción de volar con o sin escala lo habitual es quedarse con un vuelo con escalas porque sale más barato, aunque a cambio de ahorrarnos unos euros, la duración del viaje será algo más larga. En este sentido, el tiempo de la escala es determinante, si bien es cierto que cuanto más corta sea la escala mayores son las posibilidades de perder la conexión. Para evitar sorpresas, antes de volar es recomendable contactar con la aerolínea para asegurarnos de que vamos a llegar a nuestro destino pase lo que pase.


Una escala también es una oportunidad para añadir una nueva ciudad a tu viaje. Aquí tienes varias opciones, desde añadir una noche en la ciudad para descubrirla o aprovechar las escalas más largas para hacer turismo. Muchas veces no sabemos qué hacer en el aeropuerto, así que podemos aprovechar las escalas de más de 6 horas para visitar los puntos más emblemáticos de la ciudad. Al regresar al aeropuerto no hace falta documentar de nuevo el equipaje, y no sólo eso, cada vez es más fácil llegar desde al aeropuerto al centro de la ciudad.

La gran excepción a las ventajas de hacer escala la encontramos en los viajes a los Estados Unidos, que cuentan con unas medidas de seguridad más restrictivas que en el resto del mundo. Así, cuando tu primer vuelo aterriza en territorio estadounidense tienes que recoger el equipaje, pasar por migración y volver a documentarlo. No tenemos forma de librarnos de ello, a pesar de que hayas cumplido con todos los trámites al iniciar el viaje. Además, necesitas un visado para hacer escala allí.

Cada viajero es un mundo y a la hora de subirnos al avión todos tenemos nuestros gustos. La clave para acertar está en decidir si queremos pagar un poco más por llegar directos o nos sale rentable ahorrar a cambio de añadir una escala. Y si la escala es larga, no olvides planificar una posible mini escapada por la ciudad.

 

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